miércoles, 21 de abril de 2010

lunes, 19 de abril de 2010

Edwin Valero perdió su único combate en prisión


En menos de 48 horas, Edwin Valero pasó de campeón mundial de boxeo a estar preso por ser el principal sospechoso de la muerte de su esposa.

Estuvo poco tiempo tras las rejas. Ayer se suicidó, ahorcándose con su ropa, en la Policía de Carabobo.

Un recluso advirtió a los guardias de ruidos extraños en la celda de Valero. Cuando llegaron era tarde, Venezuela había perdido a uno de sus campeones.

En su trayectoria deportiva recibió pocos golpes. Los más duros fueron lejos del cuadrilátero.

Desde que se hizo profesional, en 2002, tuvo un registro perfecto de 27 peleas, todas ganadas por nocaut. 18 de esos triunfos fueron antes de terminar el primer round.

Su último combate fue en Monterrey contra el mexicano Antonio DeMarco, al que noqueó en nueve asaltos.

Valero era el campeón del peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo. Su carrera se perfilaba como una de las más destacadas de ese deporte.

Lo que detenía sus aspiraciones era que la Comisión de Boxeo de Nevada no le autorizaba a pelear en Las Vegas, por razones médicas.

Valero tiene una placa de platino en la cabeza, por un accidente de motocicleta que sufrió hace años.

Se quejó de que los motivos eran políticos, por su simpatía por el gobierno de Hugo Chávez, al que tenía tatuado en el pecho.

En más de una ocasión declaró que su deseo era combatir contra el filipino Manny Pacquiao, monarca mundial en siete divisiones.


Hechos desafortunados

Valero se registró con su esposa Jeniffer Carolina Vivas en un hotel de Valencia el sábado.

Cerca del amanecer bajó a la recepción para notificar que la había matado. Fue detenido sin oponer resistencia.

El 25 de marzo fue acusado de golpear a Vivas, quien ingresó en una clínica con un pulmón perforado y varias heridas de gravedad. El tribunal le ordenó presentarse cada 90 días y someterse a un tratamiento de desintoxicación

No era la primera acusación de violencia doméstica contra el pugilista. Anteriormente fue señalado de golpear a su hermana y a su esposa.

Hace pocas semanas declaró que era adicto a las drogas y el alcohol.

jueves, 15 de abril de 2010

Momentos mundiales III. LOS RÉCORDS Y EL SOMBRERO DE PELÉ

Al brasileño Pelé le tomó menos de dos años pasar de debutar como profesional en el Santos, a ser incluido en la nómina de la selección de Brasil para la Copa del Mundo de 1958, que se jugó en Suecia.
Con su estreno contra la Unión Soviética y su gol contra Gales se convirtió en el más joven en participar en el torneo y en batir la meta rival, respectivamente.
Cinco días después, el 24 de junio de 1958, en el juego de semifinales contra Francia, Pelé logró un hattrick, con 17 años y 244 días. Brasil se impuso por 5-2.
Pelé opacó con su actuación a Vavá, Mazzola, Mario Zagallo, Garrincha y Didí, que eran las estrellas de la oncena brasileña.
En la final contra Suecia, hizo dos goles para ayudar a su equipo a ser la primera y única selección en levantar la copa fuera de su continente.
Al minuto 55 puso a ganar a Brasil por 3-1, y también estableció una marca como el jugador de menos edad en anotar en el partido definitorio del título.
Recibió un pase desde la banda izquierda, lo controló de pecho y le hizo un sombrerito al defensa de Suecia, para luego batir Kalle Svensson sin dejar caer la pelota. Ese gol está considerado entre los mejores de la historia de los mundiales.
En el último minuto, Pelé anotó el 5-2 definitivo. Un cabezazo suyo dejó desubicado a Svensson y a los dos defensas que intentaron evitar que rematara.
Con seis goles –igualado con el alemán Helmut Rahn– fue segundo en la tabla de goleadores. El líder fue el francés Just Fontaine.

martes, 13 de abril de 2010

Momentos mundiales II. VICTORIA DE ARGENTINA BAJO SOSPECHA

La Copa del Mundo de Fútbol de 1978 se jugó en Argentina. El equipo local jugó la primera ronda contra Italia, Francia y Hungría, en el Estadio Monumental de Buenos Aires.

Por perder con Italia en el último partido del Grupo A, clasificó en el segundo lugar a la siguiente fase y se tuvo que mudar a la ciudad de Rosario.

El torneo se dividió en dos grupos de cuatro equipos. Los ganadores se iban a enfrentar en la final.

Brasil derrotó a Perú y Polonia. Con Argentina, que también venció a los polacos, empató a cero.

Los argentinos estaban obligados a ganarles por cuatro o más goles a los peruanos para poder jugar por el título, debido a que los brasileños tenían mejor diferencia de goles.

La Albiceleste se impuso por 6-0. Mario Kempes y Leopoldo Luque anotaron dos veces.

Se sospecha que la selección de Perú, que tenía como portero a Roberto Quiroga, un argentino nacionalizado peruano, fue sobornada para perder.

Hace dos años, el colombiano Fernando Rodríguez Mondragón publicó en El hijo del ajedrecista 2, que su tío el narcotraficante Miguel Rodríguez Orejuela se encargó de lograr el acercamiento entre ambos gobiernos para poder amañar el resultado.

El argentino Luque lo desmintió. "Un jugador se daría cuenta si un rival fuera para atrás. Los futbolistas no son actores y si fingen se les nota siempre”, aclaró.

lunes, 12 de abril de 2010

Momentos mundiales I. CABEZAZOS HISTÓRICOS DE ZIDANE

El centrocampista francés Zinedine Zidane jugó tres veces la Copa del Mundo de Fútbol. En doce partidos anotó cinco goles.
Con tres cabezazos –los primeros en 1998 y el otro en 2006– pasó a la historia del torneo.

Hizo dos remates de cabeza contra Brasil, en la final de 1998. Ambos terminaron en gol, Francia se impuso 3-0.

En el Mundial de 2002 sólo jugó un partido. Se perdió los otros dos de la primera ronda por lesión. Los franceses quedaron fuera en la primera ronda.

En 2006 Zidane fue galardonado con el Balón de Oro. Anotó uno de los goles con los que Francia superó por 3-1 a España, en octavos de final.

En semifinales convirtió un penal que les dio el triunfo 1-0 contra Portugal.

En la final, el argentino Horacio Elizondo sentenció una falta dentro del área del Italia. Zidane cobró la infracción para lograr el 1-0. Luego Marco Materazzi logró el empate que obligó a que se jugara la prórroga.

En esa instancia del encuentro, los goleadores del partido tuvieron un intercambio de palabras. Zidane se volteó y le dio cabezazo a Materazzi en el pecho.

A diferencia de la final 1998, el cabezazo no le sirvió a su equipo. Fue expulsado y no pudo evitar que Francia perdiera 5-3 en la definición por penales.

En octubre de ese año, Materazzi publicó Lo que realmente le dije a Zidane, en el que escribió las posibles 249 que pudieron provocar la ira de Zidane.